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25.7.14

                                      

Difícil ha sido seleccionar unas pocas fotos de nuestro viaje a Copenhague para no tener que estar haciendo volumen 1, volumen 2 y volumen 3... Por eso, me he sentado a pensar qué había sido lo que más me había gustado del viaje y buscar las imágenes que pudieran representarlo... y al final, es lo que he hecho, lo que implica que me dejo muchas cosas sin mostrar pero, oye, estamos en verano y no nos apetece mucho estar frente a la pantalla de un ordenador pegados viendo las tropecientas fotografías de un viaje ajeno, así que "lo breve si bueno, dos veces bueno".

Y resumiendo y yendo de arriba abajo...
- La ciudad estaba llena de obras, pero en las plazas más céntricas habían hecho un buen uso de las vallas que tapaban la obra... colores, ventanitas para escribir y un mural de zapatos era lo que había en Kongens Nytorv.
- Los desayunos y los sandwiches de Riccos, fuimos varias veces, porque lo teníamos cerquita del hotel, era tranquilo y todo estaba buenísimo. En Kongensagde.
- Las bicicletas, y ver realmente una ciudad que se mueve en este medio de transporte. Y que tanto conductores, peatones y ciclistas están hechos a ello.
- Los parques, como el Rosenborg en el que nos pasamos más de un rato leyendo y tejiendo. 
- Comer en Laudromat café, con lavandería, buena música y una curiosa decoración con libros.
- El museo Lousiana que nos lo habían recomendado mucho pero que no imaginábamos que nos iba a gustar tanto... Suerte tuvimos, porque aun sin que se sature y puedas estar tranquilamente recorriendo cada rincón, llegamos justo cuando lo abrieron y lo pudimos ver por instantes vacío... Se llega en tren de forma muy cómoda. Y las vistas al mar son maravillosas. 
- La Sirenita, que no tiene nada de especial, que nos habían dicho que era muy pequeña por lo que me la imaginé diminuta, así que cuando la vi me pareció hasta grande. Que tienes que pedir la vez para subir al niño para hacerle una foto, imagen que me recordó a las fiestas de mi pueblo cuando se saca al santo y se suben a todos los niños a él... en fin, estas cosas son las que no se pueden evitar. 
- Las casas de colores, obvio.
- El Jardín Botánico... una pasada! Como todo nuestro viaje!

Me dejo todas las cervezas que tomamos, los arenques, los baños en los canales de los daneses, la no-visita al Tívoli, la visita a Christiania, pero ya va siendo hora de bajarse a la piscina, playa y disfrutar de esta tarde de viernes!


23.7.14


Una de las cosas de las que más disfrutamos por Copenhague fue de la costumbre de ir a los parques a tirarse en el césped y montar un picnic en toda regla! Con mantel e incluso, había gente que llevaba hasta copas! 

El nuestro era mucho más improvisado pero lo empleábamos para leer y ganchillear un rato. Por cierto, yo me subí la aguja de ganchillo sin problema al avión, supongo que las de tejer hubieran sido más complicadas pero con esta, ni la vieron! 

He comenzado mi primera labor sería de ganchillo, estoy muy contenta pero el resultado lo veréis cuando lo acabe, sólo deciros que es para una personita muy muy especial... 

P.D: el algodón es Eco, en La Laborteca están de rebajas y están que lo tiran! yo os lo recomiendo, es suave, cunde muchísimo y tienes unos colores preciosos!

22.7.14


Ahora que todo ha pasado, entenderéis todo este paréntesis sin dejarme caer por aquí. Ya han pasado 10 días de la boda y recién aterrizados de nuestro viaje, no paran de aparecer imágenes por nuestra cabeza de un día tan especial para nosotros. No nos damos cuenta de lo rápido que pasa hasta que se pasa... y así ha sido. 

En junio aún seguíamos enviando invitaciones, invitaciones que hicimos una a una, con su sobre recortado, pegado y cerrado por nuestras manitas. Mañanas y noches que pasamos escuchando discos enteros unos tras otros hasta llegar al número de invitados... 
A principios de julio, nos llegó un regalito muy especial... los jabones que Bergamota&Cedro hicieron exclusivamente para nosotros... Tuve que advertir más de una vez, que eran jabones y no dulces, porque si no más de uno se los hubiesen comido. Muchas gracias Rita, muchas gracias Toñi. 
La mañana del 12 de julio, llegó temprano, con los fotógrafos desde las 11 rondando por casa, haciendo de nosotros lo que querían y nosotros dejándonos hacer... tanto, que casi llegamos tarde a la ceremonia civil en la Casa del Reloj. 
La ceremonia duró un segundo, de los artículos que se leyeron sólo escuche (casualmente!) el de las tareas del hogar, la señora concejala fue toda sonrisas, sólo teníamos un anillo, yo no sabía si dar la mano o no a G. así que me la pasé con las manitas a los lados y sujetando el ramo de nardos que improvisé por la mañana y aún así fue tiempo necesario para emocionarnos un poquito y que asomase la lagrimilla a más de uno en la sala... y es que cosas así, no ocurren todos los días. 

Una cerveza para brindar, sesión de fotos, comida a contrarreloj pero buenísima en La Otra Casa y coger un taxi con la madre de la novia, la madre del novio, la testigo, una novia infame y la recién casada a toda velocidad porque estaba Laura, la maquilladora, esperando en el lugar de la celebración. Puros nervios.

Unas pocas más de fotos en el espacio, sesión de sombra aquí y sombra allá con Laura (mil gracias Ana!) y más nervios cuando vi aparecer a algunos invitados antes de la hora! y mientras esto ocurría dentro, fuera se realizaban las pruebas de sonido y de vídeo (gracias Natalia, Marga y Miriam), se organizaba el catering y en el baño, suegra, testiga, fotógrafa, novia infame se pegaban una ducha de pies en la inmensa bañera... (y sí, de este momento también hay fotos!)

A las 19:30 suena Agnes Obel... es la señal, todo lo que sucedió después salió según lo esperado, incluso mejor de lo que habríamos podido llegar a imaginar. Tan solo nos quedan palabras de agradecimiento a todas las personas que estuvieron allí con nosotros y a los que no pudieron estar... 1000 gracias! Sabemos que esto no hubiera salido sin la ayuda o sin la presencia de todos vosotros. Nos hicisteis pasar un día maravilloso. 

Una y mil veces más... G R A C I A S

Unos días después volamos hacia Copenhague, pero esta parte queda como una segunda parte de esta "crónica de una boda anunciada"... tendréis que esperar... 

Y mientras escribía esto, he recibido un whatsap de los fotógrafos, Diego y Anjana, que me decían que están a puntito de tener las fotos... oh, sí, también habrá una tercera parte... tendréis que volver a esperar para ver los vestidos, porque uno en especial se merece también su propio especial...



12.6.14


Hace un par de semanas nos comenzamos nuestro verano con un corto viaje a Barcelona. Hacía 8 años que no íbamos juntos y ya nos apetecía volver. Siempre se lo digo a G. pero si tuviera que elegir un momento especial, no tendría ninguna duda y me quedaría con la tarde que pasamos hace tantos años en el pabellón de Mies Van der Rohe. No puedo decir que hiciéramos nada, allí no se hace nada, tan sólo "se está" y eso hicimos nosotros, estar durante un par horas allí... Y siempre he querido regresar a esa sensación... 

Os dejo con unas imágenes del viaje: no pueden ser todas, pero todas son un resumen de: 
Primavera Sound, desayuno en el Cometa, paseos por las calles, librería Calders, comida en Casa Ponsa, negronis y gimlets en el Dry Martini, hacer cola en el Ramen, bikini en el Taranná, vermut de Morrofi, gildas y patatas con salsa, caracoles en Can Lluis, Cacaolat en la Granja Viader, visita a Nido de Abeja, vistas desde la Pedrera, helado y pabellón. Y un montón de pasos que no contamos que nos los quedamos debajo de nuestras suelas... Para regresar, siempre para volver a lo bueno...

20.5.14


Y así pasan mis mañanas... me siento frente al ordenador, cojo la labor, subo una foto a instagram, me pongo con la comida, vuelvo al ordenador, curioseo por pinterest, me subo a una silla para hacer fotos como estas, me bajo de la silla, me siento, continuo con la labor... y sorpresa! ha llegado la hora de comer, me preparo, salgo y a trabajar... 

Rutinas de andar por casa... Porque en la vida, no es como en los blogs, en donde todo es bonito... Y menos mal, porque ya tenemos bastante con el día a día, donde pasan cosas buenas, malas y regulares a cada instante. 

Buen comienzo de semana!

15.5.14


En mayo hace justo tres años que pasamos la primera noche en esta casa. Cuando nos decidimos por ella, nos pasó lo contrario a "Esta casa es una ruina": la casa era una ruina y saltaba a la vista por sí sola. Pero tenía muchas ventajas, en aquel momento, nos hicieron decidirnos por ella y a priorizar cuestiones personales a encontrar "la casa de tus sueños". 

Pasado el tiempo nos hemos dado cuenta que la casa en ruinas se ha convertido en la casa de nuestros sueños, o por lo menos de lo que soñamos hasta el momento. Quizás empezamos a echar de menos un poco más de espacio, un balcón a la calle y unos techos más altos... pero, lo que esta claro que son los detalles y nuestra propia presencia dentro de esta cuatro paredes las que dan a esta casa el valor que se merece. 

Para mi, llegado el momento, será una pena dejar esta buhardilla, donde el sol solo entra por el techo y por las noches, cuando hay luna llena, se asoma a través de la ventana que tenemos justo encima de la cama. Desde donde también vemos la primera estrella que sale cuando anochece... 

Bienvenidos a la casa rosa....